Luego de descubrir la fuerza de la musa que cada uno de nosotros lleva dentro y de comprender que vinimos a este mundo a establecer contacto con otros y vincularnos, aparece un gran desafío: el logro de la intimidad emocional.
El Sol transita desde la constelación de Libra a la de Escorpio activando en nuestro interior la tendencia a buscar profundidad luego de descubrir el amor.
De la estética y la belleza al mundo sensible de las emociones profundas, así es el paso de Libra a Escorpio, del aire poderoso y delicado al agua intensa y penetrante que nos seduce y transforma. Estos dos arquetipos zodiacales trabajan en conjunto en el cielo, en nuestra vida relacional y en nuestro mundo interior.
¡Bienvenido el Sol a Escorpio!
¡Bienvenido el tiempo de sentir, soltar y cambiar!
Marilú Silva Montes
PsicoAstrología